Pedro es residente de primer año de Ginecología y Obstetricia. Durante sus guardias empieza a vislumbrar las inquietudes de madres y padres sobre el postparto. Muchos guglean sus dudas y a veces tiene que aclarar que aquello que han encontrado no es cierto.

Entonces, un día que tiene tiempo libre, Pedro aprende nociones básicas de WordPress con unos tutoriales online y abre su web infoembarazo.com. En ella empezará a escribir por puro entretenimiento sobre todos estos temas que atormentan a sus pacientes, siempre respaldándose en bibliografía de calidad que él conoce de primera mano.

A los pocos meses empieza a recibir el feedback de padres y madres que anónimamente le agradecen ese esfuerzo que realiza de forma desinteresada. Han conseguido despejar sus dudas gracias a la información concreta y científica de infoembarazo.com.

Pedro no es una eminencia de la Ginecología y Obstetricia, acaba de empezar la residencia y está aprendiendo día tras día, pero es médico y sabe dónde buscar información actualizada sobre aquellos temas que necesitan divulgación. Cuando tiene tiempo libre simplemente sintetiza lo más importante y lo ofrece en su web en forma de pequeñas píldoras informativas que los pacientes pueden entender fácilmente.

Sin saberlo Pedro ha empezado a crear su marca personal. Esto tendrá un impacto grande o pequeño, pero siempre positivo, en su futuro profesional y personal que él todavía desconoce. Por el momento escribe de forma anónima porque sabe que muchos compañeros no lo entenderán. “Déjate de tonterías y ponte a estudiar”, le espetó la única persona a la que le confió su nuevo proyecto.

El día que hablé de marca personal en medicina y saltaron las alarmas

Había sido un día tranquilo. Volvía de hacer deporte y tras ducharme se me ocurrió publicar un tuit:

¿Vas a empezar la residencia de Pediatría o Ginecología y Obstetricia? No te lo pienses dos veces, empieza tu blog y marca personal desde hoy, son las dos especialidades con mejor nicho.

Si hubiese previsto sus consecuencias de antemano no lo hubiese publicado, o al menos no con esas palabras. El tuit, como tantas veces ocurre en Twitter, se malinterpretó. El debate se convirtió en discusión y a mí saltaron varios compañeros:

¿Quién te ha “nicho” eso? Lo que tendrían que empezar es a estudiar, formarse y disfrutar de su trabajo. La profesión va antes que la marca personal. Creo.

Fenomenal. Después de tu primera guardia de puerta me dices dónde está tu “marca personal” y a quién hay que preguntar para que te la devuelva. Con cariño te lo digo.

No te lo pienses dos veces: estudia, aprende, fórmate, empatiza, disfruta de tu profesión y cuida al paciente… Después vendrá lo demás…En serio… Si no piensas así, quizás debas replantearte la profesión…

Y así amigos es como se hace de la m(p)aternidad un negocio. Difícil no ver conflicto de intereses.

Consejo de resi mayor: lo primero en la residencia y en la medicina en general es ser prudente. El resto es estudiar mucho y tratar a tus pacientes lo mejor posible dentro de tus capacidades. Con o sin blog, eso es irrelevante.

Aquello duró varios días, pero afortunadamente pronto llegaron nuevas polémicas que desviaron el foco de atención de los usuarios. He de reconocer que fueron momentos incómodos, pero me sirvieron para sacar algunas conclusiones que hoy quiero compartir contigo.

¿Qué es la marca personal?

La marca personal puede definirse como la huella que dejas en los demás cuando interactúan contigo. No es un concepto nuevo porque se construye en el mundo real. ¿Verdad que cuando eras estudiante de medicina ya te recomendaban cuidar tu imagen delante del paciente? Cierto es que con el auge de Internet el concepto se ha enfocado principalmente en su vertiente digital.

Tener una buena marca personal en el mundo virtual puede abrirte muchas puertas: aumentar tu visiblidad, posibilidades de formación, compartir conocimientos, conexión profesional, curriculum digital, acercamiento a pacientes, nuevas oportunidades laborales… Sin embargo, es un concepto que muchos profesionales sanitarios todavía no entienden, o mejor dicho, no aceptan. Cuando hablas de marca personal entre compañeros de profesión creen que vas a venderte, y tras ponerte la etiqueta de vendido, ya no hay debate posible. Si en lugar de la palabra “marca” hubiese utilizado “proyecto” probablemente el polémico tuit habría quedado en el olvido.

La gestión de la marca personal puede ser muy variada: hacer networking en LinkedIn, tener autoridad en Doctoralia, tener presencia activa en Twitter, publicar artículos en un periódico como Redacción Médica, tener un blog personal… De tus objetivos dependerá dónde inviertes tu tiempo y esfuerzo. Pero debe quedarte claro un punto muy importante: si no cuidas tú marca personal, ya se encargarán otros de hacerlo por ti. Y puede que sus intenciones sean opuestas a las tuyas.

Es ilógico pensar que gestionar tu marca personal, como afirmaban algunos tuits, es incompatible con el desempeño personal o laboral. Como médico uno tendrá sus horas de trabajo y sus horas de estudio, pero en sus ratos libres puede tener un blog como Pedro y ayudar a la gente más allá de las cuatro paredes de su consulta. También podría irse a pasear en bici o escribir novelas, pero puede preferir invertir su tiempo en un blog.

Estar en el mundo digital es una opción más, no te hará ni mejor ni peor profesional, eso sí, más cercano, trasparente y accesible seguro. Y por el simple hecho de estarlo ya estarás creando tu marca personal, tu proyecto, o como quieras llamarlo. Porque te van a buscar en Google, no lo dudes.

Marketing para sanitarios… ¡A la hoguera!

“Nos falta la visión de marketing enfermero”

Teresa Pérez (@DUEdevocacion)

Es cierto, y no solo a enfermeros, a todo el personal sanitario.

Marketing es otra palabra que crea tensiones. Tenemos en mente la idea de que el marketing tiene como único objetivo vender humo o productos para sacar un beneficio económico, pero eso es tener una visión muy limitada. Gracias a él podemos llegar a una mayor cantidad de usuarios y de mejor forma, ofreciendo información de calidad que puede beneficiarles.

Algunas especialidades tienen más nichos que otras. ¡Ay! ¡Ya escucho los resoplidos! Nichos. Si hablar de marca personal y marketing enciende alarmas, esta directamente hace detonar a la gente. Cuando utilizo este concepto simplemente me refiero a que algunas especialidades, entendidas como segmentos de mercado, tienen mayor demanda de información y atención que otras. Por ello hablo en el tuit apocalíptico de Pediatría y Ginecología y Obstetricia. Y es que a esas madres y padres preocupados por sus hijos a veces cuesta tranquilizarles con solo unas palabras en la consulta.

Sea cual sea tu especialidad o tu trabajo, comparte aquello que sabes en Internet. Si lo haces con clase, propiedad y rigor, siempre sumarás, nunca restarás. Siempre habrá alguien gugleando dudas que podrás resolver, seas estudiante, residente o médico. Si tienes ganas e ilusión, ¿por qué no intentar llegar a más gente? ¿Por qué no tener el control sobre la huella digital que dejás en los demás?

Salud 2.0 y nuevos horizontes

Vuelvo a citar un tuit:

No te lo pienses dos veces: estudia, aprende, fórmate, empatiza, disfruta de tu profesión y cuida al paciente… después vendrá lo demás…en serio… Si no piensas así, quizás debas replantearte la profesión…

¿Crees que se puede estudiar, aprender, formarse, empatizar, cuidar al paciente, disfrutar de tu profesión y “todo lo demás” al mismo tiempo? Yo creo que sí, por supuesto.

Quiero dirigirme a ti, estudiante, residente o médico que tienes en mente algún pequeño proyecto que todavía no has querido lanzar por miedo: ¡empieza hoy mismo! Si conoces o dominas un tema y crees que puedes aportar valor a la comunidad, lánzate a ello. Al principio habrá que superar algunas barreras, pero con el tiempo agradecerás haber tomado esa decisión.

Muchos de los ejemplos más conocidos del sector médico digital han llegado donde están porque un día decidieron lanzarse a hacer algo diferente y persistieron en sus objetivos. Empezaron a hacer lo mismo que Pedro, por amor al arte, y poco a poco se fue conociendo su labor y han podido ayudar a infinidad de pacientes. ¿A qué esperas tú para empezar?

La salud 2.0 ha venido para quedarse. No la veas como una amenaza de lo establecido, sino como una oportunidad que está en tus manos aprovechar.